26 mayo 2021

De Venezuela para el Perú, por María Corina Machado



De Venezuela para el Perú, por María Corina Machado


De Venezuela han llegado al Perú centenares de miles de ciudadanos, familias completas, madres sin niños, jóvenes sin padres, esposas sin sus maridos, maridos sin sus esposas. Atrás quedaron corazones rotos, hogares a medio llenar, sueños y ahorros. Hoy ya son cerca de 1.200.000 venezolanos en el Perú.

Un país como el nuestro, acostumbrado a recibir millones de inmigrantes durante generaciones a lo largo del siglo XX. Desde españoles, italianos, portugueses y europeos en general huyendo de las guerras, chilenos y argentinos que escaparon de la dictadura o los colombianos en momentos de crisis económica o desplazados por el conflicto armado: siempre tuvimos los brazos abiertos.

En dos décadas, el país que recibía gente de todas las nacionalidades y se enorgullecía de su diversidad cultural, el país democrático que se vanagloriaba de una vigorosa y educada clase media, el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, hoy obliga a sus hijos a partir para poder sobrevivir.

De Venezuela para el Perú también han llegado los tentáculos de un sistema criminal cuyas actividades no se pueden contener en nuestras fronteras y que ya han hecho estragos en Chile y en Colombia. La fachada de esta estructura es ideológica: el Foro de Sao Paulo, el Grupo de Puebla, y sus agentes europeos (Rodríguez Zapatero, Pablo Iglesias, entre otros) y americanos (Evo, Lula, Correa, Samper). Por detrás, tienen una alianza geopolítica con los regímenes de Rusia, China, Irán, Cuba y Turquía, que cada día hacen más evidentes sus vínculos financieros, de inteligencia, de propaganda y militares. Pero su verdadero soporte es una intrincada red criminal que incluye los cárteles de la droga, del crimen organizado internacional y grupos terroristas desde la FARC y el ELN hasta Hezbolá y Hamas.

La receta es clarísima y la repiten en cada país: dividir a la sociedad, exacerbar las tensiones sociales, financiar profusamente a candidatos populistas, llegar al poder por vía electoral y, una vez allí, quedarse a como dé lugar. Para eso es necesario tomar el control del sistema judicial, acabar con los medios y periodistas que no se plieguen al sistema, crear una nueva clase empresarial con sus cómplices, infiltrar y crear su propia “oposición” e imponer una nueva “Constitución” que legitime el poder indefinido, mientras persiguen y atropellan a todo el que piense distinto.

Hace 20 años, ante la amenaza de Chávez, muchos venezolanos decían: “Venezuela no es Cuba”. Hoy escucho a muchos amigos decir: “Argentina no es Venezuela”, “México no es Venezuela”, “Perú no es Venezuela”. Lo demás es historia.

Los demócratas de Occidente no podemos subestimar esta operación transcontinental que avanza y tiene en su mira a todos los países del hemisferio. A todos. Colombia está hoy sometida a estas fuerzas, Chile enfrenta un desafío enorme y que determinará su futuro por varias décadas y, aunque Ecuador ha logrado que la propuesta democrática y defensora de la libertad de Guillermo Lasso triunfe, esto no implica que se acabó el peligro; seguirán al acecho dispuestos a retomar el poder como en Bolivia y Argentina. Por ello, la continua vigilancia y la defensa de las instituciones democráticas es un deber y una oportunidad para articularnos.

Por eso hoy, de Venezuela para el Perú, envío mi fuerza y mi confianza. Sé que la experiencia desgarradora de destrucción de mi patria sirve de alerta para que ustedes, peruanos, no cometan los mismos errores. Defender al Perú de las garras de esta operación es una tarea ciudadana, pero que también requiere de partidos, de organizaciones de la sociedad civil, de intelectuales y de todos aquellos comprometidos con la libertad y con la democracia.

Ustedes, queridos peruanos, tienen enfrente la posibilidad de elegir su futuro: la violencia, la miseria y la opresión que ineludiblemente traería caer en las garras del sistema socialista y criminal, o el reencuentro de una sociedad plural que avanza en el fortalecimiento de las libertades individuales y la prosperidad de toda la nación.
07 mayo 2021

Economía para Gobernantes, por Escuela Liberal - PUNO

 

Economía para Gobernantes

En América Latina, los gobernantes de turno, los ministros de Hacienda y los políticos, no conocen -u olvidan- los principios económicos más fundamentales, y aplican frecuentemente políticas populistas que pueden parecer positivas por sus efectos inmediatos, pero que al final generan profundos daños y padecimientos.

Por ello, encuentro útil elaborar un decálogo que recuerde a nuestras clases políticas los fundamentos esenciales de la ciencia económica. Así, puede contribuirse a que no se comentan los graves errores del pasado. Ojalá nuestros gobernantes presentes y futuros lean este decálogo cada mañana, antes de emprender sus quehaceres:

1-. EL BOLSILLO ES EL ÓRGANO MÁS SENSIBLE.

Por tanto, nadie mejor que uno mismo para cuidar su propio bolsillo. Ello quiere decir, además, que la naturaleza humana responde a incentivos: los individuos prefieren tener más a menos. La gente prefiere un sol en su bolsillo que en el bolsillo de otro o del gobierno, salvo que reciba a cambio de ese sol un bien o un servicio equivalente al mismo. No es de extrañar que los individuos se defiendan cuando les intentan reducir sus ingresos. Las políticas de cualquier gobierno que vayan en contra de la naturaleza humana fracasarán tarde o temprano.

2. NADIE CUIDA LO QUE NO ES SUYO.

Este es el fundamento de la institución y el fortalecimiento de la propiedad privada. Otros tipos de propiedad -corno la estatal, social o cualquier otra que inventen los "ingenieros sociales"- llevan a que nadie se responsabilice de ella. Tarde o temprano, todos tratan de sacar ventaja de ella, a costa de la participación de los demás.

3. NO SE PUEDE GASTAR MÁS DE LO QUE SE TIENE.

Esto puede hacerse por un tiempo, por medio del endeudamiento, pero al final las deudas se pagan. El individuo, la empresa o gobierno que intente romper esta regla terminará quebrado o en la insolvencia. Al principio, deja de pagar sus deudas, luego pierde sus activos y, finalmente, cae en la quiebra -que es sinónimo de dejar de operar, empobrecerse y quedar sumido en la miseria-.

4. LOS PAÍSES TAMBIÉN QUIEBRAN.

Este es un principio derivado del anterior. Cuando gastan más de lo que tienen, los países primero caen en cesación de pagos con el exterior -que son más fáciles de justificar-, luego le hacen el "perro muerto" a los proveedores internos y, cuando ya no pueden pagar la planilla, optan por el camino de mal utilizar el monopolio que poseen de imprimir dinero discrecionalmente. Ello genera inflación, que es la forma más hipócrita de encubrir la quiebra.

5. NO HAY LONCHE GRATIS. DEFINITIVAMENTE

Las facturas siempre se pagan. Ello no quiere decir que siempre las paga quien debe, ya que algunas veces los grupos de interés logran pasarle la actora al resto de la población. Al recibir una ventaja del gobierno -por ejemplo, jubilarse a temprana edad o con sueldos del personal activo, o subsidiar la producción nacional con los impuestos a la importación-, hacen que se financien con el dinero de los demás.

6. LO QUE NO NOS CUESTA LO HACEMOS FIESTA.

Esta es una verdad tan evidente que la vemos a diario. La gente no valora las cosas cuando no le ha costado dinero o esfuerzo. Cuando te regalan las echas, no las cuidas ni las consideras. Esto es cierto en el caso de un bien material, pero también de un servicio como la educación o la salud. Es preferible' por ello, que quien reciba algo, tenga que sacrificarse también con algo -puede no ser dinero sino tiempo u otro recurso que pueda aportar.

7. LOS PRECIOS Y EL EMPLEO NO SE DETERMINAN POR DECRETO.

Los precios, el empleo productivo y el crecimiento económico no se pueden establecer por decreto. Los precios se determinan por la utilidad y por la escasez relativa de los bienes o servicios disponibles en un momento dado. Así, el tipo de cambio refleja la escasez o abundancia relativa del dólar; la tasa de interés, la del crédito; y el salario, la de la mano de obra. El gobierno, cada vez que intenta fijar o controlar precios, sólo entorpece el funcionamiento del mercado, generando escasez o abundancia artificiales -léase mercados negros o desempleo.

8. MAS GASTO PÙBLICO EQUIVALE A MAS IMPUESTOS

La idea de mayor gasto público es apetecible cuando se piensa en aumentos salariales, gasto social o gastos de inversión. Sin embargo, ese gasto viene aparejado con impuestos. A alguien hay_ que—quitarle algo para pagarlo. La primera tentación es quitarle—a- los ricos, pero generalmente eso no resulta suficiente. La segunda tentación es endeudarse, pero toda deuda se tiene que pagar. La tercera tentación es generar inflación, que resulta el impuesto más injusto, puesto que empobrece al asalariado, al jubilado y a la mayoría de la población.

9. LA POBREZA SE COMBATE CREANDO RIQUEZA

Quitar riqueza a los que tienen para dársela a los que no tienen es el camino seguro para empobrecer un país. Igualar es sinónimo de empobrecer. Siempre se quiere igualar hacia abajo, en lugar de permitir que se crezca hacia arriba. El éxito no debe penalizarse, sino premiarse. Lamentablemente, en nuestros países el éxito se ha equiparado al robo o a la explotación. Hay que desterrar estos complejos y tabúes. El éxito debe ser bienvenido y debe buscarse que todos tengamos las posibilidades de lograrlo con políticas que permitan "igualdad ante la ley".

10.- LOS EFECTOS DE LARGO PLAZO Y EL INTERÉS GENERAL SI CUENTAN

Este último principio es la clave para evaluar medidas económicas. No solo debe considerarse los efectos de corto plazo sino también los de largo plazo y el interés general sí cuentan. Este Ultimo principio es la llave para evaluar medidas económicas. No sólo se debe considerar los efectos de corto plazo sino también los de largo plazo, y no sólo el interés particular sino el general. Si un grupo de presión plantea una exoneración de un impuesto, así sea por motivos muy loables, hay, que analizar quien va a pagar esa factura y porqué ese grupo merece ese privilegio. Es seguro que cada grupo de presión puede plantear muchas razones para considerarse el más estratégico o el más sensible socialmente.

Tomado del facebook de  Escuela Liberal - PUNO

05 mayo 2021

Votar por Nadie, por César Hildebrandt (Editorial de Hildebrandt en sus Trece)

 

Votar Por Nadie

Circula desde hace días un falso mensaje suscrito por un impostor. En ese texto, este periodis­ta anunciaría que votará por Keiko Fujimori.

Aclaro: no votaría por Keiko Fujimo­ri aunque me pusieran una pistola en la sien y me dijeran que no tengo opción.

No votaría por Keiko Fujimori ni siquiera en el caso de que estuviera compitiendo electoralmente con la Cucaracha Martina. En ese caso, mi voto sería por Martina.

No votaría por Keiko Fu­jimori no sólo porque es la hija de Alberto Fujimori. Al fin y al cabo, la hija de un dictador, ladrón y asesino podría ser un ángel, alguien que demostrara que la voca­ción por el crimen no proce­de de la genética. Svetlana Alilúyeva, por ejemplo, no honró, felizmente, la me­moria de su padre, Stalin, sino que intentó por todos los medios no parecerse a él. No fue un ángel, es cierto, sino una persona siempre confundida y llena de con­tradicciones, pero su vida fue un ejemplo de búsqueda inocente y errática de la paz personal.

Keiko Fujimori, en cambio, tiene todas las taras de su padre, políticas y mora­les. No sólo las tiene sino que se jacta de ellas. Y no sólo no ha condenado ese gobierno que pudrió al Perú sino que encarna su continuidad, su recomienzo, su re-re-re-reelección. Allí están, a su alrededor, algunos de los personajes que fueron comparsa de la dictadura: Carmen Lozada de Gamboa, Martha Moyano, Jorge Baca Campodónico.

¿Cuál es el programa político de Keiko Fujimori? No tiene programa propio. Se trata de la plataforma “ideológica” de la derecha peruana, el ámbar fósil de sus recetas, la lanza de la tribu. Es decir, los pobres son pobres porque les da la gana, los ricos son ricos porque lo merecieron, no hay nada que cambiar. De esa manera de pensar el Perú surgió el movimiento guerrillero de los años sesenta, la revolución militar de los 70, Sendero Luminoso de los 80 y el Pedro Castillo de las últimas semanas.

Pero la derecha peruana no apren­de. Se niega a ceder un milímetro y es feliz en su haraganía mental. Trata de ignorar que en Davos se ha intenta­do reprogramar el capitalismo, le da la espalda a Joe Biden, que acaba de fortalecer la tarea del Estado en la casa matriz del “modelo” supuestamente inamovible. La derecha peruana es la más ensimismada, la más reaccionaria y la más suicida de América Latina. Por eso está ahora alineada con Keiko Fujimori, que es garantía absoluta de conflicto, tensión social, agudización de las contradicciones y corrupción en el más vil y genérico de los sentidos. ¿Qué esperan en la CONFIEP? Si Keiko gana montada en la ola siniestra de “El Comercio” y sus ayudantías, ten­gan por seguro que el próximo Castillo arrasará en las elecciones del 2026 (si las hubiera).

Otra cosa sería si el empresariado moderno, la academia conservadora, la opinología de derechas hubiesen tenido el coraje de exigirle a Keiko Fujimori un compromiso absolu­to, firmado y público, sobre los límites que impondría a un gobierno como el suyo. Pero no. A la derecha le gusta entregarse al placer del mandón si es que este le promete que el mobiliario no cambiará de sitio y que la cholería se mantendrá bajo control. Y si para eso necesita bala y muerte, pues que vengan. Que para eso están los milicos de toda la vida y los marqueses de la muerte en el alma.

No votaré por Keiko Fujimori porque me da vergüenza imaginar que los peruanos tenemos tan poca memoria y tan poca dignidad. Ya no se trata de que la señora fue la primera dama de la dictadura. Se trata del pasado inme­diato: su conducta de golpista congresal al instaurar un régimen paralelo en el parlamento tomado por sus manadas. ¿Ya no la recordamos fomentando la huelga magisterial del CONARE, de Pedro Castillo, con el único afán de tumbarse a la ministra de Educación? Keiko Fujimori carece de la incomodidad de los escrúpulos y es capaz de cualquier cosa si con ello aumenta su poder, su capacidad de encimar y aniquilar a sus adversarios. ¿Vacó acaso a Kuczynski por razones éticas? Lo hizo para vengarse después de unas elecciones perdidas por poco más de 40,000 votos.

¿Y es a esta señora, jefa de un par­tido que funciona como un lobby de banqueros y empresarios industriales, que la derecha nombra como salvadora del país? ¿Y es a esta señora, que recibe dineros abultados de Odebrecht (plata probadamente sucia), a la que debemos aupar a la presidencia de la república?

El señor Castillo, por su parte, pasó de ser un marginal con expectativas acotadas a candidato favorito de la segunda vuelta. Ni él mismo se lo cree. Menos se lo cree Vladimir Cerrón, el dinosaurio cubanófilo que imagina que la URSS no ha muerto y que Erich Honecker sigue levantando su bracito cada 1 de Mayo en el lado rojo del Berlín dividido.

Castillo no tiene equipo, visión económica, argumentos contemporáneos. Es la expresión del legítimo resentimiento social. A Castillo no lo hicieron los comunistas ni los nostálgicos del Pacto de Varsovia. A Castillo lo fabri­caron la CONFIEP, la pande­mia, la obsoleta Constitución del 93, la prensa monocorde, el abuso de los oligopolios, la desigualdad que la derecha fomenta con absoluta irres­ponsabilidad, la ausencia del Estado. Castillo no vino gratis ni salió de la nada. Es el viejo zombi de la redención social siempre postergada. La falsa aristocracia del dinero pretende que vuelva a su tumba y quiere usar a Keiko Fujimori de enterradora.

En resumen, no votaría jamás por Keiko Fujimori. Entre otras cosas, porque sé que miente en cada palabra, en cada preposición, en cada coma. Y tampoco votaré por Pedro Castillo. Me niego a aceptar que la democracia me obligue a elegir entre una corrupta y un improvisado, entre la jefa de una orga­nización criminal con facha de partido y el inquilino precario de la dacha andina del señor Cerrón. Keiko Fujimori es la derecha acérrima que nos conducirá a nuevas violencias y renovadas inviabili­dades. Pedro Castillo casi nos garantiza el caos, el impasse social y un eventual golpe de estado.

Me niego a que la democracia sea este chantaje. Me niego a decidir entre la bala y el hachazo. Quiero vivir con dignidad. A veces, el coraje exige tomar distancia. Quizá me arrepienta más tarde por votar por Nadie esta vez. Pero estoy seguro de que ese remordi­miento no será tan insidioso como el que me carcomería si votara por Fuji­mori o Castillo. ¿Voto obligado por el pánico? Pánico deberíamos tener por haber parido un país capaz de creamos dilemas como el de estas elecciones.

CÉSAR HILDEBRANDT

Lo que pasa en Colombia, ¿pasaría en el Perú? (opinión de Escuela Liberal - PUNO)


Lo que pasa en Colombia, ¿pasaría en el Perú?

Hace unos días en Colombia, el 15 de abril para ser exactos, su presidente, Iván Duque, impulsó una Reforma Fiscal, la cual fue diseñada por Alberto Carrasquilla, ministro de hacienda, la iniciativa fiscal buscaba obtener recursos por el equivalente a más US$ 6.000 millones anuales para poder continuar con los programas sociales de asistencia a los más pobres y a quienes lo han perdido todo por la pandemia de covid-19 y pagar la deuda externa, o sea, para seguir manteniendo el gasto público, entre otros.

Dicha reforma contemplaba ponerles impuestos a productos básicos de la canasta familiar, un impuesto de 19 % a la gasolina, elevar el porcentaje en el cobro de impuesto sobre la renta a personas que ganen el equivalente a 700 dólares mensuales o más, 19 por ciento a servicios públicos que reciben los sectores poblacionales de clase media, así como un gravamen a las personas cuyo patrimonio tenga un valor igual o mayor a 1,3 millones de dólares, imponer un impuesto solidario para salarios altos, poner impuesto al patrimonio por dos años, IVA para los servicios funerarios y los servicios de internet, entre otros, es decir, un “aumento de impuestos total”, esto afectaba a toda la población colombiana.

Dichas propuestas causaron indignación entre la población colombiana pues consideran que estas medidas tendrán un impacto negativo en la economía de la mayoría de los habitantes del país, por lo que salieron a la calle para manifestar su inconformidad ante la reforma tributaria, estas marchas ya llevan días, ya hay 19 muertos, más de 800 heridos y hasta desaparecidos; el gobierno colombiano se dio marcha atrás con la reforma, pero en Colombia no están contentos con esto.

Colombia es un ejemplo de que una economía conservadora, él gasto desenfrenado y el gasto público no se mantienen solos, al final, es el ciudadano común el que tiene que pagarlo, para eso también sirven los impuestos, el gobierno colombiano sostiene la necesidad de la reforma tributaria por causa del enorme gasto que ha debido afrontar el país para sostener los programas sociales que se introdujeron durante la pandemia de covid-19. sin ir más lejos, Argentina es otro gran ejemplo, a Colombia también se le tiene que agregar, los estragos que ha dejado la pandemia, como el desempleo, cierre de negocios, caída de su economía, etc., también el mal manejo del gobierno de esta crisis.

Lo que pasa en Colombia, no estaría tan lejos de suceder en el Perú, recordemos que tenemos a dos candidatos populistas que han prometido de todo para ganar la segunda vuelta, propuestas como: más programas sociales o agrandar los que ya se tienen, dar más bonos, destinar el 20% del PBI tan solo a salud y educación, construir 3000 colegios en tan solo 5 años, “pensión 60”, duplicar el monto de “pensión 65”, que las “transnacionales” dejen el 70% de utilidades para el estado, etc., y eso sólo lo propusieron en el debate en Chota, hay mucho más en los planes de gobierno e “idearios”, entonces, como ya sabemos, todo eso cuesta, al final, uno de ellos legará al poder y mantener todas las propuestas de esta segunda vuelta nos costará a todos, espero que los candidatos hayan visto las noticias y la piensen un poco, o que sus promesas electorales, solo queden en eso. 

#Fuentes:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-56932013

https://heraldodemexico.com.mx/mundo/2021/5/4/que-esta-pasando-en-colombia-protestas-dejan-17-muertos-mas-de-700-heridos-te-explicamos-291945.html

Créditos [de la imagen]: Hugo Josimar

Sacado del facebook de Escuela Liberal - PUNO



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